Cosas interesantes......

El Poder del Pensamiento
Pese a que los seres humanos nacen y mueren, sus pensamientos nunca mueren. Los pensamientos poderosos de los grandes sabios que acuñaron el Yoga se conservan aún. El pensamiento es una fuerza vital, es la fuerza más viva, sutil e irresistible que existe en el universo. Es una fuerza como la gravedad, la atracción o la repulsión. Vivimos flotando en un océano del pensamiento.
Somos lo que comemos
El pensamiento nos lo proporciona el alimento. Si el alimento es saludable, también el pensamiento se vuelve saludable. De ahí la importancia que los estudiantes de Yoga prestan a la hora de elegir los alimentos, de prepararlos y de ingerirlos.
Pensamos demasiado poco en lo que comemos y en el efecto que la ingesta alimentaria tiene en nuestra vida y en nuestra forma de pensar.
Somos lo que pensamos
Cada pensamiento tiene un valor incalculable en todos los aspectos de la vida. La fortaleza de tu cuerpo y la de tu mente, tu éxito en la vida y el placer que produzca a los demás tu compañía, dependen de la naturaleza y calidad de tus pensamientos. Quien tiene pensamientos positivos, habla poderosamente y produce una impresión profunda en las mentes de quienes le escuchan.
El pensamiento configura el carácter. El hombre se convierte en lo que piensa. Piensa que eres fuerte, y fuerte te volverás. Piensa que eres débil y te volverás débil. Si meditas sobre el coraje, instaurarás éste en tu carácter. E igual ocurre con la bondad, la paciencia, la generosidad y el autocontrol.

Triple influencia
Un pensamiento positivo es beneficioso desde los tres vértices de nuestra observación.
Primero beneficia a quien lo piensa, mejorando su cuerpo mental.
En segundo lugar, beneficia a la persona en la cual se piensa.
Y, finalmente, beneficia a toda la humanidad, mejorando la atmósfera mental general, la aldea global de la que tanto hablamos hoy día. En el mismo sentido y por el contrario, un pensamiento negativo es también tríplemente perjudicial. Por ello está en nuestras manos orientar la realidad que nos rodea.
Los pensamientos son nuestros verdaderos hijos. Un pensamiento noble te proporciona alegría y felicidad, un pensamiento negativo te generará pesadumbre y aflicción.
Igual que educamos a nuestros hijos con gran cuidado, tenemos que educar nuestros pensamientos con esmero, utilizando para ello la concentración, de la que hablaremos en futuras entregas.
Pensar constituye la verdadera acción. Desarraiga todos los pensamientos negativos, no lo dudes. Confía en tu capacidad de crear la realidad que te rodea.
Erradica la negatividad
El proceso de incorporación de un pensamiento negativo es el siguiente. Primero penetra en la mente. Luego te deleitas dándole vueltas, consientes que permanezca en tu mente. Y por último se acaba fijando en tu mente.
Si cultivas un solo pensamiento negativo, se agruparán en ti todo tipo de pensamientos negativos y te debilitarán. Mientras que si cultivas cualquier pensamiento positivo, se reunirán en ti todo tipo de pensamientos positivos que te fortalecerán.
Controla tus pensamientos. Del mismo modo que conservas sólo las frutas buenas de la cesta, desechando
las malas, conserva únicamente los pensamientos positivos en tu mente, rechazando los negativos. Extirpa la codicia, la avaricia, el egoísmo. Mantén tu mente plenamente ocupada.
Cómo utilizar el pensamiento
La energía se malgasta en toda charla ociosa y al cultivar pensamientos inútiles. Cultiva únicamente pensamientos que sean provechosos. Los pensamientos positivos son los escalones hacia el crecimiento y el progreso espiritual.
No permitas a tu mente retornar a sus viejos moldes y continuar con sus propias formas y hábitos. Permanece alerta.
Debes erradicar, por medio de la introspección, todo tipo de pensamientos ruines, sin valor, de venganza, celos, odio y egoísmo.
Debes aniquilar los pensamientos destructivos que generan falta de armonía y desacuerdo y cultivar los amables, sublimes y constructivos. Tus pensamientos deben llevar paz y consuelo a los demás.
El Yoga te da serenidad
Cuantos menos pensamientos tengamos en nuestra mente, mayor será nuestra paz. A medida que reducimos nuestros pensamientos, añadimos fortaleza y paz a la mente. Cuando estamos serenos, penetramos e impregnamos cada átomo del universo, purificando y elevando al mundo, a la aldea global en la que hoy vivimos, transformando esta realidad, modificándola lentamente para hacerla más llena de paz

Por Yoga Swami Sivananda

 

 

Tres Claves básicas para aplicar el secreto: Atención, Intención y Vibración


Es importante destacar en “el  secreto“ de la ley de atracción, que existe un  lenguaje no físico del universo, son las vibraciones, y nosotros estamos enviando y recibiendo señales de vibración en muchos niveles totalmente diferentes.
Todas nuestras experiencias están vibrando a frecuencias totalmente diferentes. Lo que estamos tratando de ser o hacer en esta vida, contiene un patrón de vibración en función de lo que se busca.

Somos imanes, atrayendo a las cosas que estamos pensando y sintiendo.   
Todo a nuestro entorno ya ha sido pensado por nosotros mismos, nuestras   relaciones, los alimentos que comemos, la casa en donde vivimos, el trabajo que tenemos, y las distintas  circunstancias de nuestras vidas.
Siempre atraemos a nuestras vidas aquello en donde estamos constantemente enfocados.

Todo lo que alguna vez hemos soñado, aunque lo hayamos expresado en forma verbal o tacita, ya ha sido transmitido por nosotros al Universo. Cuando los pensamientos son coherentes con los sentimientos respecto de cualquier tema o asunto, se manifiestan tarde o temprano en nuestra experiencia, nos lo propongamos o no, “el secretosiempre está en acción.

Atención en la intención
La clave de “el secreto” de la ley de la vibración es poner toda nuestra atención a lo que realmente deseamos. La intención de lo que deseamos que suceda en nuestras vidas, requiere de nuestra  atención; es decir de la atención que pongamos, conseguiremos nuestras intenciones.

Seguramente a todos nos gustaría saber la forma en como se van a realizar nuestras intenciones, pero este es el trabajo del Universo. Nuestro trabajo será, asumir simplemente que es lo que deseamos, e iniciar la concordancia de nuestras vibraciones con la vibración de nuestros deseos. El Universo no piensa, ni tiene juicios acerca de lo que cada persona desea, el Universo lo acepta todo, de buena manera, y sin dudarlo, es sensible, y no distingue entre bien o mal. El Universo no suspende nada arbitrariamente, y siempre pone todas nuestras peticiones en acción.

Nuestras vibraciones determinan  nuestra atracción.
Todos somos como un transmisor de vibraciones, y el Universo sintoniza  nuestras vibraciones en cada momento del día. Es por ello que la vida que deseemos, necesariamente requerirá de un patrón de vibraciones, y cuando incluye esos patrones, es cuando comenzamos a sentir que ese patrón de vibración, coincide con nuestras necesidades, y de mantener nuestra atención en él, atraeremos ese equivalente al mundo material, ese es el secreto,  esta es la ley del Universo en acción.

¿Cómo podemos aumentar nuestras vibraciones?
Debemos comenzar por preguntarnos – ¿Qué me hace se sentir bien? “Desde ese lugar podemos empezar a elevar nuestra vibración y actuar de inmediato, de un paso a la vez. Esto nos ayudará a hacer lo que realmente deseamos, dando pequeños pasos que sean manejables por nosotros, en lugar de dar un gran salto de mucha incertidumbre.
“Sé feliz con tu vida en este momento. Si eres feliz ahora, aumentarás así tu producción de vibraciones, cuanta más alta sean tus vibraciones más rápido permitirás atraer tu deseo a tu vida”

Crear nuestra realidad sin cometer ningún error, exige de nuestra parte un máximo compromiso y enfoque. Si lo hacemos comprometidos con una visión clara de lo que deseamos para nuestras vidas, daremos pasos seguros hacia delante, actuando con confianza en todo lo que hagamos.

Cuando empecemos a creer, que podemos afectar nuestra realidad, de una manera coherente, mediante el aumento de nuestro nivel de vibraciones, y con el trabajo de ley de la atracción, haremos realidad todos nuestros sueños y metas más deseadas.

Nuestra  realidad nunca duerme, la creación se produce independientemente de que lo pensemos o no, por lo tanto el prestar atención a nuestra forma de pensar es de suma importancia.